No, no tengo hambre :3 Esta entrada va sobre
"Quién movió mi queso", un libro de autoayuda (¡y ahora también una
película!)
Repasemos algunos de (más bien, todos) los consejos metafóricos que nos plantea.
¿Puedes tú leer los letreros en la pared? ¿Qué significan?
Sí, puedo leer, y entiendo, los letreros en la pared. Cualquiera puede leerlos, son la ayuda que nuestros seres queridos nos dan para alcanzar nuestro propio "queso". Nuestras metas. Nuestra felicidad personal.
El cambio está ocurriendo, ellos siguen moviendo el queso.
Esto significa que los cambios nunca acaban y que muchas veces, eso te hará perder tu objetivo de vista.
Anticípate al cambio. Huele el queso con frecuencia para que sepas cuando se está poniendo viejo.
La frase te motiva a tener un ojo siempre abierto, a estar alerta, porque las cosas pueden suceder cuando menos te lo esperas, tu queso puede esfumarse, y si no estás atento puedes no saber cómo reaccionar.
Adáptate al cambio con rapidez. Mientras más pronto dejes el queso viejo, más podrás disfrutar del nuevo.
Está claro. No podemos lamentarnos eternamente por perder el queso, no podemos rendirnos y abandonar toda esperanza por un simple revés. Tenemos que levantarnos y pasar a la acción.
Disfruta el cambio, saborea la aventura y disfruta el sabor del queso nuevo.
Seamos positivos, podemos aprender cosas nuevas en nuestro camino hacia el éxito.
Mantente listo para cambiar con rapidez, los demás siguen oliendo el queso.
Prepárate, tienes que estar siempre preparado, los demás lo están y tú no puedes ser menos.
Cuanto más quieres el queso, más te aferras a él.
Esto es sencillo. Nos aferramos a lo que conocemos, a lo que nos gusta, con ello nos sentimos seguros...
No hay comentarios:
Publicar un comentario