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martes, 24 de noviembre de 2015

The Kids Aren't Alright - The Offspring


Como que a veces te da la sensación de que estás en la cima y al segundo siguiente te encuentras cayendo al vacío. Como que somos humanos y destrozamos cualquier expectativa que nos podamos formar de nosotros mismos. Como que debimos habernos quedado en Nunca Jamás cuando Peter nos dio la oportunidad, porque ahora ya no hay futuro ni marcha atrás, ahora sólo queda madurar y olvidar las falsas esperanzas que nos hicimos en la infancia.

https://www.youtube.com/watch?v=VrZ4sMRYimw



When we were young the future was so bright
(Whao)
The old neighborhood was so alive
(Whao)
And every kid on the whole damn street
(Whao)
Was gonna make it big in every beat

Now the neighborhood's cracked and torn
(Whao)
The kids are grown up but their lives are worn
(Whao)
How can one little street
Swallow so many lives?


Chances thrown
Nothing's free
Longin' for what used to be
Still it's hard
Hard to see
Fragile lives, shattered dreams, yo


Jamie had a chance, well she really did
(Whao)
Instead she dropped out and had a couple of kids
(Whao)
Mark still lives at home 'cause he's got no job
(Whao)
He just plays guitar and smokes a lot of pot

Jay committed suicide
(Whao)
Brandon OD'd and died
(Whao)
What the hell is going on?
The cruelest dream, reality


Chances thrown
Nothing's free
Longin' for what used to be
Still it's hard
Hard to see
Fragile lives, shattered dreams, yo


Chances thrown
Nothing's free
Longin' for what used to be
Still it's hard
Hard to see
Fragile lives, shattered dreams




Fuente: metrolyrics

jueves, 19 de noviembre de 2015

La guerra, la guerra nunca cambia

Recemos por París. Una frase sencilla y sin más intención que la de solidarizarse con lo horribles atentados que tuvieron lugar la fatídica noche del pasado 13 de Noviembre (viernes, como los más supersticiosos se empeñan en recordar.) ¿Hace falta que dé yo también los pormenores de la tragedia? A estas alturas, ya sea por los medios de comunicación, por la prensa o por el boca a boca, todo el mundo se ha enterado de la noticia. Las redes sociales arden con el hastag con el que he abierto esta entrada.

Pero ¿entonces, os preguntaréis, qué hay que contar? ¿Qué hay de nuevo? ¿Qué hay de relevante en lo que yo tenga que decir?
Bien, la importancia de mi opinión la dejaré a juicio personal; pero aún puedo responder el resto de preguntas.

Sucede que, casi al mismo tiempo que la noticia se extendía de click en click por todos los continentes, una segunda corriente de pensamiento se abría paso entre los receptores de este descorazonador mensaje. Protestas contra la hipocresía de esta sociedad que tan simpatizante se acababa de mostrar con lo sucedido en París, pero que ya hacía tiempo que prestaba oídos sordos a los estragos de la guerra en Siria. Voces clamando la injusticia del olvido a la que el vertiginoso ritmo de vida de nuestro egoísmo ha sometido los diversos conflictos que tienen lugar en Oriente Medio.
Y no me malinterpretéis, no pretendo mostrar ninguna clase de maldad oculta en estos actos; sino más bien todo lo contrario. El mundo demanda atención, y es deber nuestro dársela. Pero este malestar general, derivado del hecho de que los pastores hayan desviado la atención del rebaño de las crisis bélicas en marcha, no debe cebarse con los atentados de París para apaciguar su ira. No es racional comparar ambas cosas.
Menospreciar la muerte de más de cien personas simplemente por su nacionalidad, ¿es eso justo? ¿Debemos dejar de sentir lástima, pena, compasión; sólo por el sueldo que cobraban, por el tipo de música que escuchaban? ¿Debemos indignarnos de que se muestre empatía simplemente porque ha ocurrido en Occidente? Y sí, soy perfectamente consciente de que esto se aplica igualmente a los países donde se está librando ahora mismo la Yihad; pero a veces olvidamos que no por ello debe dejar de aplicarse en los países del "Primer Mundo" (que es el primero en todo. Xenofobia incluida.)

La guerra se ha cobrado demasiadas vidas. No tiene sentido obviarlo. Vidas inocentes y no tan inocentes, vidas jóvenes y viejas, vidas tristes y felices. Cada minuto que pasa, cada bomba que cae, cada bala disparada, el número aumenta. En Siria, en Irán; en todas partes. Ataques y atentados y sangre derramada. Llamadlo como queráis. Esto es la guerra. Y la guerra, la guerra nunca cambia.

domingo, 1 de noviembre de 2015

España, eso es lo que pasa (I)

(Para mayor comprensión de la siguiente entrada, o más bien como extensión de la misma, véase Viva España)

Está últimamente en boca de todos, para bien o para mal. Tal vez en un desesperado intento por captar votantes, por "arreglar" (si esto es lo que entienden por arreglar, mal vamos) las últimas reformas en educación que a tanta gente han sacado a la calle, el gobierno ha lanzado una propuesta recién salida del horno que no deja a nadie indiferente: un nuevo título de FP básica en Tauromaquia y Actividades Auxiliares Ganaderas. No bastaba solo con escudar a esos despiadados asesinos tras la declaración de "patrimonio cultural de España", no, ahora van a darles la debida formación. ¿Hay algo mejor en lo que invertir el dinero? Las esplendorosas mentes que dirigen el país parecen pensar que no. ¿Y se supone que tenemos que soportarlo? ¿Que da igual educar a los ciudadanos para ser homicidas? ¿O es que debemos tragarnos acaso eso de "el toro no sufre" o "es una hermosa tradición de nuestra nación"? Hay hermosísimas tradiciones que atentan contra la dignidad de la persona en diversas culturas y religiones, como la ablación (nótese el sarcasmo). Eso sí que lo criticamos a gusto, y nos permitimos el lujo de juzgarlos; esas costumbres no son aceptables en la moderna y progresista sociedad actual. Pero, eh, las corridas (y el resto de crueldades cometidas contra los toros por todo el país) son harina de otro costal. Hay algo noble en la matanza de un animal por puro placer. Es una lucha justa la de un hombre en pleno uso de sus facultades, con espada y muleta, contra un animal nublado por su previo enchiqueramiento. Definitivamente, no es un atentado contra sus derechos.
¡Y todavía intentan desviar nuestra atención con otras situaciones igualmente injustas; como un niño que ha sido pillado con las manos en la masa y se chiva del compañero de al lado! Nadie niega que la forma de tratar a los animales que tiene la industria cárnica es más que reprochable e inhumana; pero ¿vosotros os atrevéis a hablar de maltrato animal? Muy errado no debe andar aquello de que se ve antes la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio.

De modo que, recapitulando, el gobierno, agobiado por la cercanía de las elecciones, decide gastar ese dinero que le "sobra" en educación; o lo que es igual, en tratar de desmentir que la mayoría de los toreros carecen de la misma. Porque hay que proteger el patrimonio nacional y callarles la boca a los animalistas estos; y así de paso nos metemos unos pocos de votantes en el bolsillo.
La mayoría de centros públicos siguen careciendo de las infraestructuras, el equipo y el personal suficiente para hacer frente a esta generación de futuros sinvergüenza que se nos viene encima. Quizá invertir un poco menos en sanguinarias y obsoletas "tradiciones" y algo más en ética y valores es lo que realmente convendría a esta sociedad. Y es que quizá eso supondría un peligro para los gobernantes, pues podríamos entonces presentar objeciones coherentes a las burradas que proponen (y tan panchos que se quedan después). Quizá las injusticias que vivimos suceden porque hay quienes prefieren vivir felices en la ignorancia; quienes, simplemente, no pueden salir de ella; y quienes se aprovechan a costa de ambas partes.